sábado, 7 de agosto de 2010

No quiero grises en mi paleta

La vida esta llena de matices, y así tiene que ser. Tenemos una variedad de gamas en nuestra paleta para crear la pintura que queramos, con los colores que queramos... incluso mezclándolos y creando nuevos tonos que nos sirven para nuestra obra de arte del momento.
Pero a veces necesitamos tener una paleta de blanco y negro, y eso no siempre lo consigues solo, dependemos de algo o de alguien que nos facilite esos colores.

                  El blanco es la suma de todos los colores y el negro la ausencia de ellos.

Tenemos la necesitad de cosas ABSOLUTAS, es asi. Buscamos el blanco o el negro... y no queremos aventurar a ver un gris en nuestra paleta porque seria un problema.

El GRIS es borroso, es lento, es la copa
medio vacia, es humo, es la fecha de vencimiento tachada, es ilusion, es la respuesta que no responde, es
la frutilla sin sabor, es una incertidumbre constante.

Entonces cuando nos dejan un gris, nos ponen en “pausa”, nos desconcientan... miramos el mural vacio y nos preguntamos ¿y ahora que hago? Se me fueron todas las ideas, la seguridad y hasta las ganas de seguir pintando.

Y si, te pones impaciente cuando dependes de alguien más para avanzar. Porque podes seguir con otras pinturas, pero siempre vas a mirar ESA de reojo, con su gran paleta de grises.

¿Y cuando el gris lo ponemos nosotros? Eso es lo peor, o lo peor es no darnos cuenta que somos nosotros mismosque compramos pintura gris en cantidades industriales y nos la cargamos en la espalda... y llevamos esa carga. Por tontos, por masoquistas, por histericos, por querer ver la vida más compleja de lo que es.

Cuando un amigo no te dice lo que piensa y vos lo notas pero no sabes que es, eso es un gris.
Cuando la persona que amas te deja lleno de dudas, preguntas, de acciones que no entendes, de poca comunicación, cuando va y viene... eso es un gris.
Cuando te quedas dudando sobre tus habilidades y no llevas nada a la practica por miedo al resultado, eso es un gris.
Cuando le tenes miedo al cambio y estas cómodo en tu realidad utopica y segura, eso es un gris.
Cuando sabes que pasa algo malo pero no sabes que es, eso es un gris.
Hay muchos ejemplos.

Pero pese a las situaciones, lo peor que te puede pasar es ser una persona gris.


Para pasar de pagina, para resolver el problema, necesitamos una respuesta absoluta, y si es una que nos hará daño, la pedimos a gritos igual, porque necesitamos un blanco o un negro para saber que hacer, para saber porque llorar, porque gritar... ese es tu derecho. Porque si tenes un gris, no sabes si alegrarte o entristecerte, y cualquiera sea el caso, lo queres hacer a pleno... no sabes para que lado entregarte, estas en el medio y es una tortura. No es un sufrimiento que sentis que va a pasar en algun momento, es un sufrimiento infinito, lo ves como infinito.
Dentro tuyo pedís que la respuesta sea blanca, pero si es negra la queres igual y sufrir una vez mas, pero con el alivio que esta vez lloramos como ultimo duelo, con el alivio de que vas a poder terminar esa pintura a medio hacer, a dejarla secar y a colgarla en tu pared... y aunque quizás no termine siendo tu obra favorita, que cuando la mires no te saque una sonrisa, estarás tranquilo, tranquilo de que la terminaste, y sin una sola gota de gris.

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